1116 pasos solidarios

Crónica de la primera edición de la maratón Boulevard Corre realizada el domingo 2 de octubre a beneficio de la Fundación Más Ciudadanía.

1116 pasos solidarios

Comenzaron a llegar temprano, antes de las ocho y media. Llegaron hombres y mujeres, jóvenes, adultos y adultos mayores. Con sus familias, con sus amigos, con sus compañeros del running team o solos. Poco a poco, el estacionamiento del Boulevard Shopping de Adrogué se fue coloreando con remeras celestes, la música fue aumentando su volumen y los pasos se acercaron cada vez más al arco de largada.

La consigna de la primera edición de la maratón Boulevard Corre consistió en dos recorridos: uno de 3,5 kilómetros recreativo, y otro de 7, competitivo. Más de 1000 participantes partirían del predio del shopping hacia un trayecto marcado por las calles aledañas del centro de Adrogué. Un circuito cerrado que terminaría en el lugar de inicio.

Pero la premisa más importante no fue el ganar por superación personal, sino el correr por una causa. Correr por 90 chicos y 25 familias, que necesitan una opotunidad: los apadrinados de la Fundación Más Ciudadanía.

Desde las cinco de la mañana y con el clima en contra, el centro comercial se fue preparando para recibir a los que serían más de mil corredores o 1116, para ser exactos. Por un lado, un escenario y una mesa llena de cables. Por el otro, un stand de quiropraxia, un gazebo para la Fundación y más mesas llenas de botellas de agua, y de esas bebidas energéticas de colores estridentes.

Poco antes de comenzar la entrada en calor, se hace un llamado a la solidaridad: Osvaldo, un participante no vidente, buscaba un guía para así poder transitar los kilómetros. El guía apareció, Osvaldo corrió, y ayudó.

La música sonaba bien alto, radio La Maja (que se acomodó en la mesa a la derecha del escenario) ya estaba transmitiendo en vivo, cuando pasadas las 8.30, profesores de Stemax pusieron pie en el escenario para empezar a calentar motores. La gente se movía al unísono siguiendo el ritmo latino y los pasos de Zumba que los entrenadores dictaban con una sonrisa de oreja a oreja.

“Esta bueno que detrás de una maratón haya algo más”, decía Martín, un chico de 23 años que esperaba ansioso por correr. Para ese instante el cielo se volvía cada vez más gris y la lluvia era cada vez más amenazante. Es que se hizo larga la espera de la largada pero el ánimo no decayó: Carolina y Fernando, dos locutores de la radio, subieron al escenario a alentar a la gente.

Por fin llegó el momento en el que el conteo en reversa se hizo un coro de gritos unánimes y un malón de pies precipitados sobresalieron de la línea de salida con ímpetu hacia el recorrido.

Pasaron por la avenida Yrigoyen, por Rivadavia, Martín Rodríguez, Nother, Avellaneda, Pellegrini y José María Paz. Mientras tanto, los habitantes de las casas salían a sus puertas o veían a través de sus ventanas a las remeras celestes pasar por sus calles. Ya caían las primeras gotas.

Quienes participaban del trayecto más corto, a la primera vuelta debían ingresar nuevamente al estacionamiento del shopping, pisar la línea de salida, recibir su bebida y su medalla de finalización. Quienes competían por los 7km, bocanada de aire y vuelta otra vez.

Con 28 minutos y 25 segundos, Cristian Urtasun pisó la línea de largada y se aseguró el primer puesto en el podio. Sólo 10 segundos después, Ignacio Oliva atravesó el arco de largada y pisándole los talones, Ivan Gutiérrez se llevó el tercer puesto. Continuó el desfile de maratonistas hombres hasta que a los 35 minutos 21 segundos, Marian Conta rompió con la racha: el primer puesto de la categoría femenino era suyo. Dos minutos después, Vanesa Monin segundeó a la líder mientras que Erika Martínez la sucedió por efímeros segundos.

Llegaron con gestos de alegría y cansancio. Algunos saltaban con ambos pies la tabla que marcaba el tiempo, otros levantaban los brazos, otros reían, otros se tiraban un pasito y otros simplemente pasaron rápido para llegar al puesto de agua.

Muchos, aprovecharon el puesto de quiropaxia donde les hicieron masajes y estiraron sus cuerpos, para así relajar sus músculos y volver a recuperar el estado físico.

Y llegaron todos, llegaron del primero al último: Alberto Ubertalli cerró la competencia marcando un tiempo de una hora, 34 minutos, tres segundos. “Lo hice por mi hijo”, contó luego de recuperar el aire.

La lluvia se hizo espesa y el espacio entre el escenario y los gazebos, quedó vació de gente y lleno de gotas estrepitosas que formaron lagunas en el estacionamiento del Boulevard. Por lo que el nuevo frente de los locutores de La Maja, fue el costado derecho y su público, un amontonamiento de camisetas húmedas que esperaban la premiación.

“Queremos vernos en el otro” decía la remera blanca con letras negras y detalles azules de quién subió a escena a continuación, tomó el micrófono y fue presentado como el presidente de la Fundación Más Ciudadanía.

“Lo que buscamos es un generar un compromiso con el otro. Buscamos brindarles a todos aquellos chicos y adolescentes que no tienen lo que nosotros afortunadamente tuvimos: esa oportunidad. Lo que trabajamos a través del voluntariado, de las madrinas y padrinos de la Fundación es darle a los chicos y sus familias todo lo que necesitan para ir a la escuela: no sólo un cuaderno y una lapicera, sino también apoyo escolar, médicos, psicólogos, etc., ect., ect”, detalló Martín.

Y, antes de bajar, no dejó de agradecer a los auspiciantes, al Boulevard Shopping, a radio La Maja y a la Municipalidad por su esfuerzo, laburo, y ganas que hicieron posible el evento.

Entre el tumulto de gente una figura conocida no pasó desapercibida. El intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, se hizo presente y resaltó “el compromiso” de Más Ciudadanía y su “implicancia en la inclusión social”. También aseguró que “la verdadera inclusión no se hace sólo por el Estado” sino también “por medio de instituciones y la Fundación demostró hacer un trabajo muy importante”.

Se premió a los ganadores del décimo puesto al primero de ambas categorías con dinero, órdenes de compra y otros beneficios. Luego, se hizo un extenso sorteo en el que se entregaron muchos regalos de diferente índole que donaron las marcas del shopping.

Y como de deporte se trató la ocasión, el regalo final fue una bicicleta que tuvo que ser sorteada tres veces hasta que aparezca un ganador que reclame su presente.

Con el último premio con dueño, la jornada finalizó a eso del mediodía y#BoulevardCorre se despidió hasta el 24 de Septiembre del año que viene para una vez más juntar más de mil personas por una causa solidaria.

La carrera pasó, pero no fueron 3,5 o 7 kilómetros vacíos. No fueron pisadas de zapatillas deportivas cargadas sólo de entrenamiento, sudor y esfuerzo — como si fuera poco–. Fueron kilómetros que 1116 personas, destinaron a ellos. A los que tienen menos que nosotros pero los mismas ganas de aprender, de crecer y de formar parte de una sociedad más igualitaria. Gracias a todos los ayudantes, los organizadores y corredores. Al equipo de Boulevard Shopping que desde el principio apoyó la iniciativa brindando no sólo la logística y los recursos necesarios sino que también dedicación y esfuerzo hasta largas horas de la noche para que todo fuera posible. Los chicos y chicas apadrinados de la Fundación Más Ciudadanía tendrán una oportunidad y una sonrisa.

Aprendimos un montón y la experiencia servirá para crecer y mejorar todos juntos: el sector privado, el Estado municipal y una organización de la sociedad civil que aportaron unidos su granito de arena para la construcción de un mundo mejor.

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